La Súplica de Abraham por Sodoma
“Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo, puede mucho”. Santiago 5:16


La hospitalidad. En un caluroso mediodía estival, el patriarca Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda, contemplando el tranquilo panorama, cuando vio a lo lejos a tres viajeros que se aproximaban. Antes de llegar a su tienda, los forasteros se detuvieron, como para consultarse respecto al camino que debían seguir.
Sin esperar que le solicitasen favor alguno, Abraham se levantó rápidamente, y cuando ellos parecían volverse hacia otra dirección, él con la mayor cortesía les pidió que le honrasen deteniéndose en su casa para descansar. Con sus propias manos les trajo agua para que lavasen sus pies y se quitasen el polvo del camino. El mismo escogió los alimentos para los visitantes y mientras descansaban bajo la sombra refrescante les sirvieron la mesa, y Abraham se mantuvo respetuosamente al lado de ellos, mientras participaban de su hospitalidad.
Este acto de cortesía fue considerado por Dios de suficiente importancia como para registrarlo en Su Palabra; y mil años más tarde, el apóstol inspirado escribió: “No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles” (Hebreos 13:2).
Abraham no había visto en sus huéspedes más que tres viajeros cansados. No imaginó que entre ellos había Uno a quien podría adorar sin cometer pecado.
Los mensajeros celestiales revelaron su verdadero carácter al patriarca Abraham, hombre de fe, hablaron primeramente de bendiciones, aunque también le indicaron el motivo de su visita y que se dirigían a Sodoma como mensajeros de ira.
Aunque Dios es riguroso para notar la iniquidad y castigar la transgresión, no se complace en la venganza. La obra de la destrucción es una “extraña obra” (Isaías 28:21) para el que es infinito en amor.
“El secreto de Jehová es para los que le temen” (Salmos 25:14). Abraham había honrado a Dios, y el Señor le honró, haciéndole partícipe de Sus consejos, y revelándole Sus propósitos. “¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?” dijo el Señor. “El clamor de Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré” (Génesis 18:17-33). Dios conocía bien la medida de la culpabilidad de Sodoma; pero se expresó a la manera de los hombres, para que la justicia de Su trato fuese comprendida. Antes de descargar Sus juicios sobre los transgresores, iría él mismo a examinar su conducta; si no habían traspasado los límites de la misericordia divina, les concedería todavía más tiempo para que se arrepintieran.

Preguntas para dialogar (Génesis 18:1-20).
1. ¿Quién vino a Abraham mientras vivía en Mamre?
"Se le apareció Jehová (el Señor) mientras Abraham estaba sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Al alzar la vista, Abraham vio a tres varones que estaban cerca de él".
2. ¿Quiénes eran esos hombres?
Eran representaciones celestiales: uno de ellos era el Señor mismo (una teofanía o manifestación de Dios) y los otros dos eran ángeles que más tarde se dirigieron hacia Sodoma.
3. ¿Reconoció Abraham al Señor como uno de los tres hombres?
Sí. Su reacción inmediata de postrarse en tierra y llamarle "Señor" (Adonai) indica que reconoció la presencia divina y la autoridad especial de sus visitantes desde el principio.
4. ¿Cómo mostró Abraham su hospitalidad?
La mostró con gran prontitud y generosidad
  • Les rogó que no pasaran de largo.
  • Ofreció agua para lavar sus pies y un lugar para descansar bajo el árbol.
  • Pidió a Sara que preparara rápidamente pan de flor de harina.
  • Él mismo buscó un becerro tierno y bueno para que su siervo lo preparara.
  • Les sirvió mantequilla, leche y la carne, y se mantuvo en pie junto a ellos mientras comían.
5. ¿Qué exhortación basada en este suceso se nos da? Hebreos 13:2.
El versículo nos exhorta: "No olvidéis la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles". Es un recordatorio de la importancia de ser acogedores, pues Dios puede bendecirnos a través de visitas inesperadas.
6. Cuando los hombres se levantaron para irse, ¿qué hizo Abraham?, y ¿qué dijo el Señor?
  • Los acompañó para despedirlos, caminando con ellos parte del trayecto.
  • El Señor dijo: "¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer...?", revelando su intención de no ocultar Sus planes a Su amigo.
7. ¿Por qué el Señor honró a Abraham de esa manera?
Porque Abraham sería una nación grande y fuerte, y el Señor lo eligió (lo conoció) sabiendo que mandaría a sus hijos y a su casa después de él a guardar el camino de Jehová, practicando la justicia y el juicio.
8 ¿Qué dijo el Señor acerca de Sodoma y Gomorra?
Dijo que el clamor contra ellas se había aumentado y que su pecado se había agravado en extremo, por lo cual descendería para ver si su maldad era tan grande como el clamor que había llegado hasta Él.
Preguntas para dialogar (Génesis 18:23-32).
1. ¿Qué le dijo Abraham al Señor?, y ¿qué respuesta dio el Señor?
  • "Abraham preguntó: "¿Destruirás también al justo con el impío?". Planteó la posibilidad de que hubiera cincuenta justos en la ciudad y apeló a la justicia divina diciendo: "El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?".
  • "El Señor respondió: "Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos".
2. ¿Con qué espíritu continuó Abraham su súplica?
Abraham continuó con un espíritu de profunda humildad y reverencia, reconociendo su propia pequeñez delante de Dios al decir: "He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza". También mostró persistencia unida a un temor reverente de no ofender la paciencia de Dios.
3. ¿Cómo continuó orando Abraham y cuál fue el resultado?
Abraham continuó orando mediante una intercesión persistente, reduciendo gradualmente el número de justos necesarios para salvar la ciudad: de 45 a 40, luego a 30, a 20 y finalmente a 10. El resultado fue que, en cada paso, Dios accedió a su petición, confirmando que no destruiría la ciudad si se hallaba ese número decreciente de personas justas.
4. Finalmente, ¿cuántos justos dijo el Señor que salvarían a Sodoma?
El Señor dijo finalmente que no la destruiría por amor a diez justos.
5. En esta simple narración, ¿qué textos vemos cumplidos? Santiago 5:16, última parte.
"y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho."
6. Cite algunos casos notables en los que se perdonó la vida a hombres malvados a causa de un hombre justo. Hechos 27:21-25; Job 42:7-9.
"Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan solo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho".
"Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job. Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job. Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová aceptó la oración de Job".
7. ¿Qué relación mantienen los hombres justos con los pueblos de la tierra? Mateo 5:13, primera parte.
"Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada?".
8. ¿Será la presencia de hombres justos suficiente, para salvar a los impíos del castigo merecido? Ezequiel 14:19-20.
"O si enviare pestilencia sobre esa tierra y derramare mi ira sobre ella en sangre, para cortar de ella hombres y bestias, y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían solamente sus propias vidas".
9. ¿Cuál es el único lugar donde las personas pueden encontrar seguridad? Salmos 91:1-4.
El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.