Abraham fue contado por justicia. A su avanzada edad, Abraham, sentía la preocupación de no tener un heredero, y decidió, adoptar a su siervo Eliezer como hijo, pero Dios le aseguró que tendría un hijo propio que sería su heredero. Entonces Dios le dijo que mirara las estrellas del cielo, y mientras lo hacía, dirigió estas palabras: “Así será tu descendencia”.