Prevenir problemas de memoria y salud mental no depende de una sola acción. Pero una boca sana reduce infecciones, mejora la masticación, favorece la nutrición, ayuda al descanso social y emocional, y puede disminuir una fuente importante de inflamación crónica. Los mejores "remedios" en casa son sencillos: cepillado con flúor, limpieza interdental, limpieza de lengua, agua, menos azúcar, saliva suficiente, enjuagues suaves cuando se necesitan y atención temprana de señales de alarma.